- La transición energética llegó al corregimiento con la instalación de paneles solares, una opción de generación de energía limpia para familias que no tenían el servicio de electricidad en sus hogares.
- Después de más de 30 años sin acceso a electricidad, seis familias de Puente Iglesias, en Fredonia, cuentan con energía limpia, sostenible y propia gracias a paneles solares instalados en alianza con la Junta de Acción Comunal.
- Un panel solar cuenta, aproximadamente con un 11% de su composición en cobre, esencial para el cableado y la conectividad por su alta conductividad eléctrica y durabilidad.
Seis familias del corregimiento Puente Iglesias, en Fredonia, cuentan por primera vez con energía eléctrica propia, sostenible y limpia. Esta iniciativa mejora su calidad de vida y reduce los riesgos asociados a conexiones informales.
La iniciativa es resultado de una alianza entre Minera de Cobre Quebradona y la Junta de Acción Comunal de Puente Iglesias, a través de un convenio firmado el 28 de octubre de 2025 e implementado con la participación de la comunidad, desde el 7 de noviembre del mismo año, hasta febrero de 2026 que se pusieron en funcionamiento pleno los 6 paneles solares. El proyecto permitió llevar energía limpia y segura a hogares que no contaban con el servicio.
La propuesta surgió desde la comunidad, inspirada en experiencias previas de energía solar que ya se habían desarrollado en la zona con la vinculación de Quebradona. Para la empresa, este tipo de proyectos reflejan su compromiso con la transición energética y el impulso de energías limpias que cuentan con minerales como el cobre.
“Este proyecto mejora la calidad de vida de las familias, promueve energías limpias y reduce riesgos eléctricos asociados a conexiones informales”, señaló Ángela Giraldo, líder del programa por parte de Quebradona.
Desde la comunidad, el presidente de la JAC, Jorge Ovidio Castro, destacó el trabajo conjunto: “Estamos agradecidos por este apoyo. Aquí creemos en las alianzas que aportan al desarrollo de la vereda”.
Las familias participantes coinciden en el impacto del proyecto: hoy no solo cuentan con energía propia, sino con mayor seguridad, bienestar y nuevas oportunidades.